domingo, 12 de diciembre de 2010
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jueves, 9 de diciembre de 2010
Continua...

Muchas veces me parado a pensar que sería mejor, un camino recto o un camino curvado. Casi Siempre me he decantado por los caminos curvados porque me gustan las cosas difíciles, las cosas raras las cosas imposibles, las cosas que luchando tiene su recompensa…
Pero no puedo negar que alguna vez me decante por el camino recto, sin ningún tipo de complicación ni cosas raras, alguna subida alguna bajada pero siempre acabando en camino recto... y cuando llegue a la meta me di cuenta de que el camino recorrido no era el correcto.
Los dos caminos tienen continuidad, tarde o temprano se abrirá ese camino que algún día fue tapido, por eso cada persona debe tomar el camino más adecuado, a cada situación… y no es mejor ni peor un camino u otro, porque creo que los caminos van con la personalidad de las personas…
miércoles, 8 de diciembre de 2010
La Cigarra Y La Hormiga
Que feliz era la cigarra en verano! El sol brillaba, las flores desprendían su aroma embriagador y la cigarra cantaba y cantaba. El futuro no le preocupaba lo más mínimo: el cielo era tan azul sobre su cabeza y sus canciones tan alegres... Pero el verano no es eterno.
Una triste mañana, la señora cigarra fue despertada por un frio intenso; las hojas de los árboles se habían puesto amarillas, una lluvia helada caía del cielo gris y la bruma le entumecía las patas.
¿Que va a ser de mí? Este invierno cruel durará mucho tiempo y moriré de hambre y frio, se decía.
¿Por qué no pedirle ayuda a mi vecina la hormiga?
Y luego pensó:
¿Acaso tuve tiempo durante el verano de almacenar provisiones y construirme un refugio? Claro que no, tenía que cantar. Pero mi canto no me alimentará.
Y con el corazón latiéndole a toda velocidad, llamó a la puerta de la hormiga.
¿Qué quieres? preguntó ésta cuando vio a la cigarra ante su puerta.
El Campo estaba cubierto por un espeso manto de nieve y la cigarra contemplaba con envidia el confortable hogar de su vecina; sacudiendo con dolor la nieve que helaba su pobre cuerpo, dijo lastimosamente:
Tengo hambre y estoy aterida de frío.
La hormiga respondió maliciosamente:
¿Que me cuentas? ¿Que hacías durante el verano cuando se encuentran alimentos por todas partes y es posible construir una casa?
Cantaba y cantaba todo el día, respondió la cigarra.
¿Y qué? interrogó la hormiga.
Pues... nada, murmuró la cigarra.
¿Cantabas? Pues, ¿por qué no bailas ahora?
Y con esta dura respuesta, la hormiga cerró la puerta, negando a la desdichada cigarra su refugio de calor y bienestar.
jueves, 2 de diciembre de 2010
No te lo permito
Me vuelto a caer, estaba en la cima de la montaña más alta del mundo, una sensación extraña, mi respiración baja por momentos, mi tensión se empezó a disparar, mis dedos estaban congelados y ya no tenía más fuerzas para el último impulso, y cuando logre la cima me caí…
Me da la sensación que era porque no era el momento de subir a esa montaña tan alta.
La bajada ha sido fulminante y mientras tanto me han venido muchas cosas a la cabeza.
Serás inteligente, tu altura es la ideal, tu saber estar es sorprendente, tu risa escandalosa, tus búsquedas imparables, tu vida un ajetreo…
Pero lo que tengo bien claro es que no eres mejor persona que yo.
Tú has hecho que me caiga de esa montaña… y no no lo permito porque tu mejor virtud es hacer daño…
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Un Sonrisa......

¿Qué es en realidad un día alegre?
Un día en el cual podamos sentir alegría y gozo, y nuestro rostro sea iluminado por una sonrisa. ¿Qué es necesario para disfrutar un día alegre? o mejor aún, ¿qué se necesita para vivir una vida alegre?
El sentimiento de la alegría es muy traicionero, porque a veces se confunde con las emociones Por ejemplo, hay días que las emociones están al tope, en lo más alto de la cima y de pronto, se viene al suelo y nos sentimos tristes o molestos sin razón; creando una sensación de “inestabilidad emocional” que suele reflejarse en el rostro y afectar a los que te rodean
Sé muy bien, que es muy difícil sonreír y sentir alegría cuando uno está pasando pruebas o momentos difíciles, pero el vivir alegre, es un estilo de vida y no una emoción.
“Que este mundo roto no estropee tu sonrisa”